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ITV de furgoneta camper: cada cuánto se pasa y qué necesitas llevar

La ITV de una furgoneta camper no se pasa «cada año» por ser vivienda: la frecuencia la fija la categoría de homologación del vehículo, M o N, y se lee en la propia tarjeta ITV. Aquí tienes la tabla de plazos, la documentación que te van a pedir, qué revisan realmente del interior y qué ocurre si has hecho reformas.

By Nomade Nation · ·

Official sources
  • boe.es
  • ·dgt.es
  • ·industria.gob.es

Empecemos por lo que casi todo el mundo tiene mal: la ITV de una furgoneta camper no se pasa «cada año» por el hecho de ser vivienda. La frecuencia la fija la categoría de homologación del vehículo —M o N—, no lo que lleve dentro. Dos campers idénticas por dentro pueden tener calendarios de inspección distintos.

Lo dice la propia Dirección General de Tráfico en su instrucción sobre autocaravanas: la inspección técnica de estos vehículos se regula en el Real Decreto 920/2017 y su frecuencia varía según se trate de vehículos de categoría M (autocaravanas) o de categoría N (furgones vivienda). El Ministerio de Industria y Turismo lo confirma en el mismo sentido para los furgones vivienda.

Así que el primer paso no es pedir cita: es coger tu tarjeta ITV y mirar la categoría.

Cada cuánto hay que pasar la ITV de una furgoneta camper

Estas son las dos filas del real decreto que regula la ITV que pueden aplicarte:

Categoría M1 — vehículos concebidos para el transporte de personas, con un máximo de ocho plazas sin contar la del conductor. Es donde caen las autocaravanas.

Antigüedad del vehículoFrecuencia de inspección
Hasta 4 añosExento
De 4 a 10 añosBienal
De más de 10 añosAnual

Categoría N1 — vehículos concebidos para el transporte de mercancías con masa máxima no superior a 3,5 toneladas. Es donde suele caer un furgón camperizado que conserva su categoría de origen.

Antigüedad del vehículoFrecuencia de inspección
Hasta 2 añosExento
De 2 a 6 añosBienal
De 6 a 10 añosAnual
De más de 10 añosSemestral

Tres reglas de cómputo que conviene tener claras, todas del mismo real decreto:

  • La antigüedad se cuenta desde la primera matriculación o puesta en servicio que conste en el Registro de Vehículos de la DGT. No desde el día que camperizaste la furgoneta.
  • Los 30 días de cortesía. Si pasas la inspección dentro de los 30 días naturales anteriores al vencimiento, el nuevo plazo se cuenta desde la fecha de vencimiento y no desde la de la inspección. Traducido: adelantarte hasta un mes no te hace perder días.
  • Si te la saltas, los agentes te dan un plazo de 10 días para presentar el vehículo a inspección. Agotado sin acreditarlo, la Jefatura de Tráfico inicia el procedimiento para dar el vehículo de baja de oficio.

Cómo saber qué es tu camper: lee la tarjeta ITV

La tarjeta lleva dos clasificaciones distintas y ahí está la confusión. Una es por criterios de construcción y otra por criterios de utilización:

  • 24 — Furgón/furgoneta con MMA ≤ 3.500 kg
  • 31 — Vehículo mixto adaptable
  • 32 — Auto-caravana con MMA ≤ 3.500 kg
  • 33 — Auto-caravana con MMA > 3.500 kg
  • 48 — Vivienda: «vehículo acondicionado para ser utilizado como vivienda»

El 48 es de utilización y convive con el de construcción: por sí solo no determina la categoría ni, por tanto, la periodicidad. Que en tu tarjeta ponga «vivienda» no te dice cada cuánto tienes que pasar la ITV; te lo dice la categoría M o N.

Si estás justo en el punto de decidir qué vehículo quieres, esa misma distinción —furgón vivienda frente a autocaravana— es la que explicamos al detalle en la homologación de una furgoneta vivienda.

Documentación de la furgoneta camper para la ITV

Lo que el manual de inspección exige presentar es corto:

  • El permiso de circulación. Si no lo llevas, se admite una fotocopia debidamente cotejada, una nota simple de antecedentes de la Jefatura Provincial de Tráfico, o que la estación lo consulte en el registro de la DGT.
  • La tarjeta ITV. Si la tuya es electrónica, también pueden consultarla directamente en el registro.

Hay un tercer papel que sorprende a mucha gente: desde 2018 la persona que presenta el vehículo tiene que aportar una declaración sobre las condiciones de vehículos que transportan mercancías peligrosas, aunque no lleves ninguna. Sin ese documento no admiten el vehículo a inspección. Te lo facilitan en recepción.

El seguro obligatorio no es un papel más: es condición previa para realizar cualquier inspección técnica. Hoy se comprueba de forma telemática, pero tiene que estar en vigor. Si aún estás decidiendo póliza, o dudas de si la tuya cubre el uso vivienda, repasa antes el seguro que te piden en la inspección.

Y si has legalizado alguna reforma, llévate su documentación. No es obligatoria en la inspección periódica, pero si el técnico ve un elemento que no cuadra con la tarjeta, tenerla a mano te ahorra la discusión.

Qué revisan realmente del interior de la camper

Menos de lo que la gente imagina, y más de lo que conviene descuidar.

En la inspección periódica, el capítulo de acondicionamiento interior cubre asientos y sus anclajes, cinturones de seguridad y sus anclajes, sistemas de retención infantil, antihielo y antivaho, antirrobo, campo de visión directa, dispositivos de retención de la carga, velocímetro y cuentakilómetros, salientes interiores y el sistema de llamada de emergencia eCall. Los muebles, la nevera o el depósito de agua no tienen un apartado propio.

Lo que sí miran con lupa es que la furgoneta se corresponda con su tarjeta ITV. Hay un apartado específico para detectar reformas hechas sin anotar, y ahí es donde suspenden las campers.

El interior tal cual —el mueble, la instalación eléctrica, la de gas si la tienes— se inspecciona a fondo en la inspección de la reforma, cuando legalizas la camperización. Esa se hace una vez.

Aun así, hay dos cosas que merece la pena hacer antes de ir, aunque no sean requisito:

  • Vaciar los depósitos y llevar la bombona a media carga. El peso real del vehículo es un dato que se comprueba, y no tiene sentido presentarse con 100 litros de agua a bordo.
  • Comprobar que todos los muebles cierran y quedan bien anclados, que no hay golpes que afecten a la estructura y que ventanas y claraboyas abren, cierran y no dejan pasar el agua.

Y un apunte sobre el gas, porque circula mucho el dato contrario: la instrucción técnica que regula las instalaciones de GLP de uso doméstico en caravanas y autocaravanas no fija ella misma ninguna fecha de caducidad para los capuchones ni para los tubos flexibles. Ojo con la lectura fácil: esa instrucción remite el diseño, el montaje y las pruebas a la norma UNE-EN 1949 y te obliga a atender las instrucciones de seguridad que te dé la empresa instaladora conforme a esa misma norma, así que «no viene en la instrucción técnica» no significa «dura para siempre»: la referencia válida es lo que indique el fabricante del tubo y lo que te diga tu instalador. Lo que la instrucción sí fija es una revisión periódica de la instalación y de los aparatos a cargo de una empresa instaladora, y esa va por su cuenta, al margen de la ITV.

Revisión de los elementos exteriores

En el exterior la inspección se parece bastante a la de cualquier turismo: se empieza comprobando el número de bastidor y el motor y luego se miran luces, claxon, neumáticos, frenos, suspensión y dirección.

La diferencia de una camper está en todo lo que sobresale. Presta especial atención a ventanas, claraboyas y retrovisores extendidos, porque son elementos que afectan directamente a las dimensiones originales del vehículo. Si has añadido alguno, debe estar reflejado en la ficha técnica con sus medidas.

Buena parte de este bloque es exactamente el mismo repaso que haces antes de salir de viaje: tienes los 8 puntos a revisar antes de la ITV desarrollados en el checklist de mantenimiento.

Reformas: qué hay que legalizar y en qué plazo

Hay que legalizarlas todas, y hay plazo: quince días desde que se ejecuta la reforma para presentar la furgoneta a inspección.

La camperización de un furgón se tramita por el código de reforma 8.31 y pide proyecto técnico con certificación final de obra, informe de conformidad de un servicio técnico de reformas (o del fabricante del vehículo) y certificado del taller que hizo el trabajo. Si has montado gas o instalación eléctrica, se añaden los certificados de esas instalaciones. Si el resultado es favorable, la estación diligencia tu tarjeta ITV o te expide una nueva, con la masa real y la nueva configuración anotadas.

Si no lo haces, la ITV lo detecta: «reforma realizada sin anotación en tarjeta ITV» es un defecto grave. Eso significa inspección desfavorable, y con un defecto grave la furgoneta no puede circular salvo para ir al taller o volver a la estación, con un plazo máximo de dos meses para regularizar.

Dos avisos que casi nadie cuenta:

  • Instalar placas solares, toldo o antena parabólica también es reforma (código 8.52). La buena noticia: si no afecta a la estructura, se tramita sin proyecto técnico ni certificación final de obra.
  • Manipular después un elemento ya anotado vuelve a ser defecto grave. El «lo cambio y ya lo apunto la próxima vez» sale caro.

Todos los modelos de Nomade han sido inspeccionados por un ingeniero y salen homologados del taller. Lo que tienes que vigilar, por tanto, no es la camperización: es cualquier cambio que hagas tú después.

El coste: por qué no existe un precio nacional

No hay un precio nacional, y cualquier cifra que leas envejece en meses. La ley deja el régimen tarifario en manos de cada comunidad autónoma, y la propia norma reconoce tres modelos posibles: precio libre, precio regulado o precio fijado por la administración. Por eso la misma inspección puede costar cosas distintas a media hora de coche.

El importe depende además de la categoría de tu vehículo y del tipo de inspección: la de una reforma no tarifa igual que la periódica.

Lo que sí es igual en toda España: cada estación está obligada a tener sus tarifas a disposición del público, desglosadas por conceptos, y tú puedes elegir estación libremente, también para volver después de subsanar un defecto. Compara antes de ir.

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Preguntas frecuentes sobre la ITV de una furgoneta camper

¿Cada cuánto se pasa la ITV de una camper?

No hay un plazo único para las campers: te lo marca la categoría que figura en tu tarjeta ITV, no el hecho de que dentro haya una cama. Con M1 te toca cada dos años a partir de los cuatro, y cada año a partir de los diez. Con N1 te toca cada dos años a partir de los dos, cada año a partir de los seis y cada seis meses a partir de los diez. Si no sabes cuál de las dos es la tuya, mírala antes de pedir cita: es el único dato que decide.

¿Qué documentación tengo que llevar a la ITV?

Dos papeles: el permiso de circulación y la tarjeta ITV. Si te dejas alguno en casa no es un viaje perdido, porque la estación puede tirar del registro de la DGT. Lo que no puedes esquivar es la declaración de mercancías peligrosas, que firmas allí mismo en recepción, y tener el seguro en vigor, sin el cual no te inspeccionan.

¿Qué revisan del interior de la camper?

La inspección periódica revisa el vehículo, no tu casa. De puertas adentro solo tienen apartado propio los elementos de seguridad que venían de serie —arriba tienes la lista completa del capítulo de acondicionamiento interior—, y la instalación de gas ni siquiera aparece en el manual de la periódica: su certificado pertenece al expediente de la reforma. Por eso la comprobación que de verdad te ahorra un desfavorable la haces tú en casa y con la tarjeta ITV delante, antes de pedir cita: elemento por elemento, ¿está anotado lo que hay montado? Y dos clásicos que puedes dejar de temer, porque la propia normativa de reformas los excluye en un vehículo vivienda: el aire acondicionado interior y el generador de corriente.

¿Cuánto cuesta pasar la ITV?

Lo fija cada comunidad autónoma, así que no existe una cifra que valga para toda España ni un precio oficial que podamos darte aquí. Lo práctico: como puedes elegir estación libremente y todas están obligadas a publicar sus tarifas desglosadas, compara dos o tres cercanas antes de pedir cita. Y cuenta con que una inspección de reforma no tarifa igual que una periódica.

¿Qué pasa si he hecho reformas en la camper?

Lo primero es comprobar si lo que has hecho cuenta como reforma, porque la norma no lo define por el tamaño del cambio sino por su efecto: es reforma toda actuación que modifique alguno de los datos que figuran en la tarjeta ITV. Ese test lo puedes hacer tú, mirando si lo que has montado toca la masa, las dimensiones, las plazas o la configuración anotada. Si la respuesta es sí, el orden importa: se legaliza primero y se pasa la periódica después, nunca al revés, porque la inspección de reforma es un trámite aparte —los papeles que pide los tienes más arriba— y puede además obligarte a inspeccionar antes de la fecha que te tocaba. Si el plazo de quince días para presentarla ya se te ha pasado, el camino no cambia: la alternativa a legalizarla no es que no pase nada, es presentarte a la periódica y salir con un desfavorable. Y un detalle que casi nadie ata: si la reforma cambia la categoría del vehículo, cambia también cada cuánto te toca la ITV, y la estación anota la nueva fecha en la tarjeta.

Fuentes

ITV furgoneta camper: cada cuánto, qué llevar y qué revisan